Entrevista a Joan Clos, Ministro de Industria, Comercio y Turismo: “Las compañías eléctricas tienen que rebajar sus expectativas de beneficios”
A los 27 años, el actual ministro de Industria, Joan Clos, era ya director de un hospital en Tarragona. Tres décadas después, tras su paso por la alcaldía de Barcelona, se enfrenta al reto de gestionar una de las áreas del Gobierno más complejas. Con el sector de la energía en plena ebullición empresarial, Clos niega las acusaciones de intervencionismo lanzadas contra el Ejecutivo y cree que la industria ha tomado el relevo a la construcción.
Joan Clos (Parets del Vallès, Barcelona, 1949) ha cumplido nueve meses como ministro de Industria. Ex alcalde de Barcelona (1997-2006), el pasado año sustituyó en el cargo a otro catalán, José Montilla, actual presidente de la Generalitat. Médico especializado en Epidemiología y Salud Pública, Clos se ha tenido que enfrentar, en los últimos meses, a un sector energético hiperactivo, con tensión alta y afectado por un abceso enorme: una deuda con el sector eléctrico, alimentada desde finales de los años noventa, que a final de año rondará los 10.000 millones de euros.
Pregunta. Las tarifas eléctricas han subido dos veces desde enero y se anuncian revisiones de precios trimestrales ¿cuánto va subir la luz este año?
Respuesta. Las tarifas domésticas van subir moderadamente, alrededor del incremento de la inflación del año pasado. Y esto obedece a la política del Gobierno de absorción del déficit tarifario. Nos comprometimos a reducir este déficit en tres años.
P. Es decir, que si en los próximos meses los precios de las materias primas suben, las subidas recogerán el déficit y además las subidas en los mercados internacionales…
R. Lamentablemente. Si los precios de las materias primas cambian… tendremos que actuar en línea con las obligaciones europeas sobre tarifas, que nos obligan a recoger los precios reales de la energía. De momento, de todas formas, no hay previsiones en este sentido. Más bien al contrario.
P. Pero hay temor a que haya subidas fuertes cada tres meses…
R. Por lo que ahora conocemos, no. En relación al resto de Europa, estamos en la franja de tarifas domésticas más bajas a pesar de que tenemos poca energía autóctona. Pese al caudal de ruido que rodea la cuestión de la energía, nuestra electricidad es comparativamente barata, especialmente la doméstica. La industrial ya está más en concordancia con los precios europeos.
P. O sea, que la electricidad es demasiado barata…
R. Las tarifas domésticas aún, seguramente, no son inductoras de ahorro. En cambio, en el sector industrial, las tarifas ya son incentivadoras de ahorro. Y eso explica que el año pasado, el consumo de electricidad no creciera a pesar de que la economía lo hizo en un 4%.
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