Los países del Sudeste Asiático acuerdan desarrollar energías alternativas
Los diez ministros de Energía de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) acordaron hoy colaborar en la búsqueda y desarrollo de energías alternativas, incluida la nuclear, para reducir su dependencia del petróleo.
El acuerdo, firmado por los ministros durante la reunión que celebraron en Singapur, persigue también promover la integración del mercado energético de la región, en la que la mayoría de países son importadores netos de petróleo y de gas natural.
‘La ASEAN no es una excepción. Al ser una de las regiones que mayor crecimiento económico registra, requerimos cada vez más aumentar nuestro abastecimiento de petróleo’, manifestó durante su discurso el viceprimer ministro de Singapur, Shunnugan Jayakumar.
Indonesia es el único miembro de la ASEAN que forma parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), pero desde hace varios años su producción es menor de la que demanda su economía.
Salvo el pequeño sultanato de Brunei, que exporta cada vez menos crudo debido al gradual descenso de su producción, los otros nueve miembros de la ASEAN aumentan cada año su importaciones de petróleo procedente de las naciones de Oriente Medio.
‘Puesto que la mayoría de los países de la ASEAN dependen de las importaciones de Oriente Medio, la competitividad de nuestras economías está cada ves más amenazada por el alza de los precios y una eventual falta de abastecimiento’, apuntó el viceprimer ministro singapurés.
Birmania, Filipinas, Indonesia, Malasia, Tailandia y Vietnam han anunciado planes para construir sus propios reactores y satisfacer con la alternativa nuclear la creciente demanda energética.
Las reservas de crudo de Indonesia, según datos de su Gobierno, se agotarán antes de 2020, lo que ha llevado a las autoridades a reanudar el programa nuclear conocido como BATAM, y que tenían paralizado desde 1997, cuando se produjo la profunda crisis económica que afectó a la mayoría de naciones de la zona.
El plan de se enfrentará a unos Gobiernos muy divididos, entre el apoyo de Reino Unido o España y la oposición de Alemania y Francia
El Banco Interamericano de Desarrollo anunció esta semana la compra de electricidad generada a partir de fuentes renovables para el edificio que alberga su sede en Washington, D.C (Estados Unidos) gracias a un acuerdo firmado con la empresa de electricidad Pepco Energy Services, y con la intención de reducir más de 30% sus emisiones totales de carbono, o ‘huella de carbono’, por medio de certificados de energía renovable (CER).
