Las energías renovables no podrán sustituir a las nucleares en muchos años
MADRID. Hace poco más de 19 años que entró en funcionamiento en nuestro país la última de las nueve centrales nucleares que tenemos. La más antigua, la de Zorita (Guadalajara), fue cerrada en mayo de 2006 tras 38 años de funcionamiento ininterrumpido. Su desmantelamiento se prolongará hasta 2015, con un coste de 170 millones de euros.
Fue precisamente el primer Gobierno de Felipe González, del que ayer se cumplieron 25 años, el que decretó una moratoria nuclear, lo que obligó a suspender la construcción de cinco centrales (Lemóniz I y II, Valdecaballeros I y II y Trillo II). El actual Ejecutivo socialista mantiene esa moratoria y ha anunciado el cierre de la segunda central más vieja, la de Garoña (Burgos), cuyo permiso vence en 2009. Aunque el dictamen sobre esa central debe ser realizado por el Consejo de Seguridad Nuclear, es el Gobierno quien decidirá sobre su posible cierre, decisión que podría anunciarse en la campaña electoral de las próximas elecciones generales.
El Ejecutivo de Zapatero quiere sustituir progresivamente la energía nuclear por las renovables y reducir su peso en el «mix» de generación eléctrica. Esto ya se está produciendo aunque el Gobierno no lo proponga, ya que como está aumentando la demanda de electricidad y las nucleares son las mismas, el porcentaje baja.
No obstante, el lento y costoso desarrollo de las energías renovables, excepto la eólica, ha hecho que en los últimos años se vuelva a debatir el aumento de la energía nuclear en nuestro país. El propio Felipe González, hace justo un año, propuso que se revisase «su» moratoria nuclear.
«Un gran pacto nacional»
La CEOE pidió hace meses «un gran pacto nacional» para impulsar la energía nuclear. Asimismo, el Instituto de Estudios Económicos la considera «imprescindible» y los sindicatos se han mostrado partidarios de que se abra un debate sobre su uso.
Lo que está claro es que nuestro país no puede prescindir de la energía nuclear para generación eléctrica durante muchos años, dada la dependencia energética que tenemos (80%). Para quienes piensen que la eólica puede sustituir a la centrales nucleares, hay que recordar que la electricidad no se puede almacenar y que justo cuando más demanda eléctrica hay (días de temperaturas muy bajas o muy altas) es cuando menos viento existe.
Desde el Foro de la Industria Nuclear Española destacan que la utilización de esa energía ahorra a nuestro país más de 2.000 millones de euros al año en importaciones de petróleo y gas, además de evitar la emisión de 500 millones de toneladas de CO2. También dicen que «debería haber un «Pacto de Toledo» sobre el tema nuclear en España y que no se utilizara como arma electoral».
El sector nuclear genera 15.000 empleos en nuestro país y cuenta con empresas y tecnología «punteras» en el mundo. Varias de esas compañías están construyendo centrales nucleares en otros países.
Fuente: ABC
Puede ser algo más que el inicio de una hermosa amistad. La compra por parte de Gas Natural de los activos propiedad de Électricité de France (EDF) en México -cinco centrales de ciclo combinado y un gasoducto-, operación anunciada el jueves pasado y por los que GN ha pagado 1.020 millones de euros, marca el inicio de un giro estratégico de gran importancia potencial para el futuro del mapa energético español y europeo: con el aliento de La Caixa, la empresa que preside Salvador Gabarró busca una alianza, que con el tiempo podría llegar incluso a ser societaria, con EDF, en detrimento del Grupo Suez.
El crudo Brent, de referencia en Europa, ha marcado hoy un nuevo récord en el Intercontinental Exchange Futures (ICE) al pagarse a las 08.11 horas penínsular a 89,99 dólares, aunque retrocedió poco después hasta los 89,75 dólares. El euro ha empezado la semana también con un nuevo máximo ante la debilidad del dólar motivada, entre otras causas, por estas cotas del petróleo. A la apertura de Fráncfort, el euro marcaba 1,4413 dólares.
El vicepresidente de Cuba, Carlos Lage, aseguró hoy que la isla cumplirá con lo previsto y producirá este año cuatro millones de toneladas de petróleo y gas, según recoge el diario cubano ‘Juventud Rebelde’.
A pesar de sus muchas diferencias: culturales, lingüísticas e incluso ideológicas, todos tienen en común su visión del hidrógeno como elemento clave en el mapa energético del futuro próximo. Asociarlo a energías renovables ha supuesto un salto cualitativo en la investigación ya que supone una reducción considerable de la dependencia de los combustibles fósiles. Canarias se sitúa a la cabeza de las investigaciones con una fuerte inversión del Gobierno Autonómico y la inauguración de dos plantas productoras que representan, a pequeña escala, las nuevas técnicas en producción de hidrógeno a partir de energías renovables que habrán de aplicarse, de forma masiva en un futuro, que los expertos sitúan no muy lejano.