Ya hay un teléfono hecho con neumáticos, latas de gaseosa y botellas de plástico. También un cargador inteligente que no desperdicia energía, pues reconoce cuando la pila está totalmente cargada. Andrew Gartrell, un diseñador industrial australiano radicado en Los Ángeles (E.U), no está soñando cuando dice que los celulares del futuro serán hechos a partir de materiales sacados de la basura.
La diferencia es que ese móvil está fabricado con neumáticos de automóviles, botellas de plástico como las que usamos para tomar agua y latas de gaseosas o cerveza. En pocas palabras, de desperdicios.
La idea es de Nokia y fue presentada durante el Latin America Responsible Business Summit, organizado por la firma en Ciudad de Panamá, durante los últimos tres días.
“Lo que queremos es tratar de reducir al máximo el uso de los recursos naturales para hacer teléfonos. Y esto ya es una posibilidad”, dijo Gartrell.
Según la firma Pyramid Research, que provee análisis de los mercados internacionales, más de 3.000 millones de personas en el mundo usan un móvil, (la mitad de la población del planeta), de las cuales, 363 millones están en América Latina.
Estos son aparatos que nos han facilitado la vida, pero que también se han vuelto una amenaza para el medio ambiente.
De cada 10 teléfonos, solo tres son destruidos adecuadamente por las empresas operadoras o los fabricantes. El resto son guardados por sus dueños durante un promedio de 8 a 10 años, dejados en manos de un familiar, de los niños para que aprovechen sus juegos electrónicos, o arrojados a la caneca como si fueran de papel.
Esto significa un riesgo, porque las carcasas son de plástico, un material que dura más de 1.000 años en biodegradarse. Además, las pilas son fabricadas en algunos casos con cadmio, una sustancia altamente contaminante que es capaz de dañar más de 150.000 galones de agua con una pequeña porción.
‘Remade’ todavía no se vende en ningún país del mundo, pero se verá en las tiendas a corto plazo. Por eso Gartrell y su equipo son por ahora celosos al hablar ampliamente de sus bondades, y se limitan a decir que en el interior del celular hay “otras tecnologías nobles con el ambiente que permiten ahorrar energía sin comprometer su estilo, y que han logrado perfeccionar en los últimos dos años”.
Cargador ecológico
De lo que Gartrell sí habla con confianza es de otro invento: el primer cargador ecológico. Es pequeño, amarillo y muy elegante. Su principal virtud es que no desperdicia energía.
Hoy es muy frecuente que los usuarios conecten sus teléfonos a los cargadores, y así las baterías hayan recuperado su potencia, los dejen conectados al móvil durante horas, principalmente en las noches. En esos momentos se desperdicia mucha energía porque estos accesorios no son capaces de detectar que las pilas se han llenado.
Esa es la principal característica del Zero Waste Charger (ZWC).
Cuando la pila se ha recuperado, el cargador sabe que ha llegado al ciento por ciento y detiene la emisión de energía.
“Los cargadores botan watts con el solo hecho de conectarse; así no estén dando carga, eso también lo evitamos con el ZWC”, agregó Gartrell.
También hay ahorro de energía eléctrica
Según datos de la Agencia Internacional de la Energía, si los usuarios de celulares desenchufaran los cargadores cuando sus teléfonos ya están cargados, se tendría un ahorro energético equivalente al consumo promedio diario de 100.000 hogares.
Estos inventos buscan nuevas formas para fabricar celulares de última tecnología y amigables con el ambiente. Se complementan con otros tres proyectos: el teléfono 3110 que ya se vende en Europa, y el modelo People first, que en lugar de tener las tradicionales opciones de navegación en diferentes idiomas, utiliza universales humanos, como imágenes de rostros, para identificar los contactos.
La idea es que lo utilicen personas que no son capaces de leer pero que pueden reconocer números y caras.
Pantalla blanco y negro
El teléfono se inscribe en la misma tendencia ecológica porque da la opción de cambiar la pantalla a blanco y negro para ahorrar batería.
“También estamos intentando que se pueda implementar un celular que pueda vaciar su software y este pueda ser reemplazado por otro cuando se quiera actualizar, esto con la idea de que el usuario siga usando el mismo equipo y este no represente nueva basura electrónica”, explicó Cesar Castro, un paisa que es el responsable del desarrollo y la implementación de estrategias de negocios en las operaciones de Nokia en la Región Andina.
Fuente:”a href=”http://www.portafolio.com.co/bienestar/cienciaytecnologia/2008-10-06/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_PORTA-4583660.html”>Portafolio