Enel inaugura en Italia la primera central eléctrica a hidrógeno del mundo
Entre vítores de empresarios y políticos, ha sido inaugurada en una localidad en la rivera de la laguna veneciana, la primera central eléctrica a hidrógeno del mundo.
Sus responsables reconocen que no es mucho pero que marca el inicio de una “nueva era energética” en la que primará el uso de fuentes no contaminantes, como el hidrógeno.
La central eléctrica funcionará con el hidrógeno que deja como residuo una vecina planta petrolífera. Para producir energía, este elemento químico será quemado en unas calderas. Los únicos desperdicios que ocasionará serán agua destilada y óxido de nitrógeno, los cuales serán filtrados antes de entrar en contacto con la atmósfera. “El hidrógeno arderá accionando una turbina para la producción directa de energía eléctrica. Hasta el calor que se pierde nos servirá para crear vapor que, a su vez, hará girar las turbinas de la central de carbón, que está ubicada muy cerca, explicó el profesor Gennaro De Michele, responsable de la investigación científica de Enel.
El proyecto de llevar energía limpia a Venecia va más allá de la central de hidrógeno. La Unión de Industriales de la ciudad ha puesto en marcha el proyecto “Hydrogen Park”, que cuenta con otras iniciativas. Una de las más llamativas es hacer funcionar los “vaporetti” de la laguna también con hidrógeno.
En total son diez los proyectos en los que se utilizará el hidrógeno, una energía que muchos expertos consideran que será fundamental en las próximas décadas. Además de ser un elemento abundante y limpio (no emite CO2 en su utilización), es el compañero ideal de las fuentes renovables.
Sin embargo, uno de los impedimentos actuales para su generalización es su almacenamiento. Por ello, muchos científicos de todo el mundo trabajan con diversos materiales y sistemas que permitan salvar el problema.